KEVIN SCHWANTZ – 34 –

Kevins Schwantz en Suzuka

En la historia del motociclismo hay grandes pilotos, algunos con talento, otros con carisma y otros, muy pocos, com ambas cualidades. En este selecto grupo se encuentra, sin duda alguna, Kevin Schwantz, apodado «El Pajarito» por la afición española.

Originario de Texas (EEUU) Kevin Schwantz nació en 1964, y aún no teniendo un palmarés de podios demasiado extenso, sí que ha quedado en la memoria de los aficionados al motociclismo por su agresividad, su locura, su tenacidad y su técnica no demasiado depurada pero muy personal.

A los 4 años Schwantz inició su carrera sobre dos ruedas en competiciones de trial y motocross. Pasar al asfalto no fue un handicap para este pilotazo, que aún no contando con las mejores máquinaa, siempre estaba en la lucha por los primeros puestos con sus contemporáneos Eddie Lawson, Randy Mamola, Wayne Gardner o Wayne Rainey, con el que ofrecía unas luchas espectaculares. Durante la década entre 1980 y 1990 Kevin Schwantz defendió el dorsal 34, siempre con Suzuki. Una única vez consiguió proclamarse Campeón del Mundo, después de que su archienemigo, Rainey, cayera en un aparatoso y trágico accidente y no pudiera completar el campeonato. Pero esa victoria le supo tan amarga que significó el preludio de su renuncia a la competición. Tal fue su papel en esta competición que la Federación retiró su dorsal al retirarse él y nadie más ha vuelto a lucir el mítico 34.

Kevin Schwantz en Indianapolis
Schwantz y Rainey peleando
Gama de carenados allpro, JOG, AEROX, ZIP, SH 125, DRS, SENDA, PCK.
VOCA: PACK MANILLAR + PROTECTOR

KEVIN SCHWANTZ – GENIO Y FIGURA –

Se rumorea que fue objetivo de un boicot para quedar «anclado» en Suzuki, que no le estaba ofreciendo la mejor maquinaria, mientras otros pilotos, quizá con menos talento però más «domables», podían optar a cambios de máquina o de escudería. Pero aún así se las apañó siempre para hacer un buen papel, pilotando dando el máximo y haciéndose un hueco en el Hall of Fame de los pilotos más reconocidos, ayudado también por sus anécdotas y frases, que se hicieron famosas junto con él, la más conocida es «Empiezo a frenar cuando veo a Dios», pero hay muchas más:

DVD Flick the Beast con Kevin Schwantz (1989)