LAS ROAD RACES EN LA SANGRE

Raramente se encuentran «héroes» dentro de las carreras de motos. En la mayor parte del mundo las carreras de motos tienen menos repercusión que otros deportes, y aún menos que otros tipos de carreras. Pero una vez en cada generación, más o menos, surge un piloto con unas aptitudes y un carisma tan sobresalientes que es admirado casi universalmente y se convierte en héroe para sus fans y su país. Entre los 80 y los 90 este piloto fue Joey Dunlop: uno de los mejores pilotos de todos los tiempos y un héroe nacional para Irlanda, su país natal.

Aún más interesante es que Joey no solo era un talento milagroso, sino que además inició toda una saga familiar de campeones que viven (y también mueren) por y para las carreras. Esta es la historia de la família Dunlop, y la leyenda que les acompaña en el mundo de las road races.

Joey Dunlop «Yer Maun»

La historia de los Dunlop empieza en un pequeño patio en la Irlanda del Norte, en Ballymoney, de 1952. La família Dunlop era humilde y sometida a los racionamientos de la postguerra. Joey, con el tiempo apodado como «Yer Maun», nació en esa casa, donde ni siquiera tenían agua corriente. Fue el hermano mayor de 7 y aprendió mecánica de su padre, que era «el chispas» de la localidad. A los 16 le propusieron participar en una carrera de motos (campo en el que la família no tenía experiencia previa alguna) y le prestaron una 50cc para participar en su primera carrera.

El virus de las carreras se apoderó con fuerza de Joey y se implicó mucho más en el mundillo a nivel de club, con sus padres y hermanos pequeños animándole en cada carrera. El primer campeonao de road races que ganó Joey fue en 1972, un 5º puesto en una carrera de 200cc.

There is a grey blur, and a green blur. I try to stay on the grey one.

(Hay una mancha gris y una mancha verde. Intento mantenerme en la gris)

-Joey Dunlop-

joey dunlop

El camino para Dunlop desde sus humildes inicios hasta convertirse en uno de los pilotos más reconocidos de la historia ha sido largo. Como muchos road racers irlandeses, país muy versado en los deportes, su meta era pilotar en el Tourist Trophy de la Isla de Man, cosa que consiguió hacer en el 1976, en el que participó en 4 categorías consiguiendo un discreto 16o puesto. No muy impresionante como primer resultado, però Joey, aunque era una persona silenciosa, bajito y que pasaba desapercibido, por el contrario tenia una voluntad y determinación inquebrantables y volvió a la siguiente edición consiguiendo su primera P1…el primero de muchos…tantos como 26, un récord que todavía no se ha batido desde el 2000. Su impresionante carrera también incluyó tres Hat Trick (cuando un piloto gana 3 carreras en la misma competición) en el TT en las ediciones de 1985, 1988 y 2000, 5 veces consecutivas el título de campeón del Formula 1 Tourist Trophy, unos increibles 24 primeros puestos en el Ulster Grand Prix, 13 en la North West 200 y participó incluso en WSB. Ningún otro piloto de road races de la historia ha tenido una carrera tan brillante.

Fue condecorado por la corona británica en 1986 como Excelentísimo Miembro del Imperio Británico (MBE) por sus servicios al deporte, y en 1996 fue nombrado también OBE (Oficial Miembro del Imperio Británico, cargo superior al anterior mencionado) por su labor humanitaria en los orfanatos balcánicos de Rumanía, Albania y Bosnia-Hercegovina, a los que llevó una furgoneta cargada de comida y ropa antes de empezar la temporada de carreras. Cuando él falleció se fundó la Joey Dunlop Foundation, organización caritativa que provee hospedaje apropiado para visitantes de la Isla de Man con minusvalías.

En 2013 se estrenó “Joey, El Hombre que Conquistó el TT “, un documental totalmente dedicado en la carrera motociclística de Dunlop. En 2014 se publicó un segundo documental (exclusivamente en Reino Unido e Irlanda) basado en la vida de Joey y sus hermanos.

Aunque se mantuvo apolitico y no religioso durante toda su trayectoria, tenía una superstición por la que llevaba siempre una camiseta roja y un casco amarillo.

joey dunlop